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La transferencia horizontal de genes (THG) que confiere resistencia a muchas clases de antimicrobianos ha resultado en una epidemia mundial de infecciones nosocomiales y comunitarias causadas por microorganismos multirresistentes, lo que sugiere que estamos, de hecho, regresando a la era preantibiótica. Mientras que los estudios se han centrado en la THG in vivo, este trabajo investiga si la capacidad de los patógenos para persistir en el medio ambiente, particularmente en superficies táctiles, también puede desempeñar un papel importante. Aquí mostramos la supervivencia prolongada (de varias semanas) de Escherichia coli y Klebsiella pneumoniae multirresistentes en superficies de acero inoxidable. La THG mediada por plásmidos de genes de β-lactamasa a una cepa receptora de E. coli resistente a azida ocurrió cuando las células donadoras y receptoras se mezclaron en acero inoxidable y en suspensión, pero no en superficies de cobre. Además, se observaron muertes rápidas de ambas cepas resistentes a antibióticos y destrucción de ADN plasmídico y genómico en superficies de cobre y aleaciones de cobre, lo que podría ser útil en la prevención de la propagación de infecciones y la transferencia de genes.
Warnes et al. (Wed,) estudiaron esta cuestión.