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La transición a sistemas de infraestructura de bajo carbono requeridos para cumplir con los objetivos de mitigación del cambio climático involucrará un despliegue sin precedentes de tecnologías que dependen de materiales que no han estado ampliamente disponibles en la infraestructura. Muchos de estos materiales (incluyendo litio y metales raros) están en riesgo de interrupción del suministro. Para garantizar la sostenibilidad y resiliencia futura de la infraestructura, deben elaborarse políticas de economía circular para gestionar estos materiales críticos de manera efectiva. Estas políticas solo pueden ser efectivas si están respaldadas por una comprensión de las demandas materiales de la transición de infraestructura y qué opciones de reutilización y reciclaje son posibles dado la futura disponibilidad de existencias al final de su vida útil. Este artículo presenta un modelo novedoso y mejorado de existencias y flujos para la evaluación dinámica de las demandas de materiales resultantes de transiciones de infraestructura. Al incluir una descripción jerárquica y anidada de las tecnologías de infraestructura, sus componentes y los materiales que contienen, este modelo puede usarse para cuantificar la efectividad de la recuperación tanto a nivel de reacondicionamiento y reutilización tecnológica como a nivel de reciclaje de materiales. El potencial del modelo se demuestra en un estudio de caso sobre el despliegue de vehículos eléctricos en el Reino Unido, pronosticado por los escenarios del Departamento de Energía y Cambio Climático del Reino Unido. Los resultados sugieren que se deben tomar medidas políticas para garantizar que la infraestructura de reciclaje de baterías de Li-ion esté en su lugar para 2025 y que los imanes de motor NdFeB se diseñen para reutilización. Esto podría resultar en una reducción de la demanda primaria de litio del 40% y de neodimio del 70%.
Busch et al. (Wed,) estudiaron esta cuestión.