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El patrimonio cultural submarino (PCS), incluidos los naufragios, es cada vez más reconocido por su doble importancia como artefactos históricos y características marinas ecológicamente valiosas. Con la adopción del marco 30 × 30 de la Convención sobre la Diversidad Biológica (CDB), hay un interés creciente en explorar sinergias entre la conservación del patrimonio y la protección de la biodiversidad. Integrar el PCS en los objetivos de conservación 30 × 30 requiere un enfoque multidisciplinario que considere las leyes de patrimonio, la soberanía, la gobernanza, la planificación y los riesgos asociados. El estudio actual evalúa específicamente el potencial de los sitios de PCS de Islandia para la conservación de la biodiversidad marina mediante el análisis de las leyes de patrimonio, los registros de casos públicos y los informes de medios. Además, los datos del sistema de monitoreo de embarcaciones (VMS) revelan que los arrastreros islandeses evitan activamente los sitios de naufragios bien documentados, lo que sugiere una forma de protección existente—aunque informal. Los hallazgos subrayan la necesidad de mejorar la documentación de los sitios, una comunicación política más clara y una colaboración más fuerte entre las autoridades de patrimonio cultural y gestión pesquera. Reconocer los sitios de PCS como Otras Medidas Efectivas de Conservación Basadas en Áreas (OECM) podría mejorar tanto la preservación del patrimonio como la protección de la biodiversidad marina al aprovechar acciones de gestión existentes y medidas de conservación de facto, contribuyendo en última instancia a una red de áreas marinas protegidas (AMP) más diversa y resiliente en las aguas islandesas.
Edvardsson et al. (Vie,) estudiaron esta cuestión.