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La asesoría científica para los gobiernos atrajo una gran atención durante la pandemia de COVID-19, con el foco público en instituciones y expertos individuales, poniendo la asesoría científica en el 'Gran Escenario'. Una revisión de la literatura académica identificó la transparencia, una pluralidad de experiencia, la 'frontera' entre ciencia y política, y el consenso al abordar la incertidumbre como temas clave. El Grupo Asesor Científico para Emergencias (SAGE) ha sido el principal proveedor de asesoría científica y técnica coordinada al Gobierno del Reino Unido durante emergencias desde 2009. Utilizando las primeras 89 actas de reuniones de SAGE (período de estudio: 22 de enero de 2020-13 de mayo de 2021), se analizan los 'metadatos' y las elecciones lingüísticas para identificar cómo se comunica el papel y los protocolos de SAGE. Esto incluye comprender cuáles expertos participaban regularmente en las discusiones, el papel de los expertos científicos en el sistema de asesoría científica y su influencia en las decisiones políticas, y el grado de consenso e incertidumbre dentro de este grupo de expertos, todo lo cual se relaciona con el grado de transparencia con el público. Además, un análisis temporal examina cómo estas prácticas, como marcar lingüísticamente la incertidumbre, se desarrollaron durante el período estudiado. Los marcadores lingüísticos que indexan certeza e incertidumbre aumentaron, demostrando un compromiso con la comunicación precisa y exacta de la ciencia, incluyendo ambigüedades y lo desconocido. Sin embargo, las referencias propias a SAGE disminuyeron durante el período estudiado. El estudio destaca cómo el análisis lingüístico puede ser un enfoque útil para desarrollar una comprensión de las prácticas de comunicación científica y la ambigüedad científica. Al considerar cómo SAGE se presenta a quienes están fuera del proceso, la investigación llama la atención sobre lo que queda 'detrás de escena' y, en consecuencia, limita la comprensión del público sobre el papel de SAGE en la respuesta al COVID-19.
Baker et al. (Sat,) estudiaron esta cuestión.