La velocidad de la luz en el vacío es finita y constante, sin embargo, la razón física de esta finitud nunca ha sido explicada. Este artículo adopta una perspectiva de primer principio: cualquier velocidad de propagación finita requiere un medio físico. Por lo tanto, postulamos la existencia de un campo de sustrato universal que llena todo el espacio, caracterizado por una densidad efectiva ρ₀ y una rigidez K, que determinan la velocidad de la luz a través de c = √(K/ρ₀). Usando solo los índices de refracción y las densidades de masa de tres materiales transparentes comunes (aire, agua y vidrio), derivamos valores numéricos para los parámetros del sustrato: ρ₀ ≈ 4.4×10³ kg/m³ y K ≈ 4.0×10²⁰ Pa. La uniformidad del sustrato garantiza la isotropía y la constancia de c. Este trabajo muestra que la velocidad finita de la luz no es un hecho bruto, sino una consecuencia cuantitativa de un medio físico real, cuyas propiedades se pueden inferir a partir de datos ópticos elementales. El campo de sustrato proporciona una nueva base para entender la propagación de la luz, y su existencia puede ser probada a través de las predicciones realizadas en artículos posteriores de esta serie. Parte I de la serie de Teoría del Campo de Sustrato.
Jiacheng Yang (Mon,) estudió esta cuestión.