Resumen Los estuarios subterráneos (STEs) bajo condiciones de alta energía funcionan como reactores biogeoquímicos efectivos, donde cuerpos de agua con diferentes propiedades físico-químicas se mezclan. Las reacciones químicas dentro del STE modulan la composición de solutos del agua subterránea que desemboca en el mar, proporcionando, por ejemplo, nutrientes para el crecimiento del plancton a los ecosistemas costeros. Los tiempos de residencia del agua subterránea son fundamentales para comprender los regímenes de flujo y transporte de agua subterránea, y así interpretar datos (bio)geoquímicos. El presente estudio tiene como objetivo mostrar ejemplarmente, para la isla barrera Spiekeroog expuesta a condiciones de alta energía, cómo los cambios morfológicos de la superficie de la playa imprimen en el flujo subsuperficial, la edad del agua subterránea y los patrones de mezcla. Para ello, hemos combinado múltiples trazadores ambientales, incluyendo conductividad eléctrica, edades aparentes de agua subterránea de tritio-helium, temperatura (T) y sílice disuelta (Si), obtenidos durante un período de 1.5 años desde diferentes profundidades y ubicaciones a lo largo de un transecto costero de 200 m de largo. Los resultados de las edades aparentes del agua subterránea, los tiempos de viaje y las fracciones de mezcla de agua de mar permitieron delinear zonas donde prevalecían los diferentes endmembers. El agua de mar recirculante del manto salino superior (USP), que se infiltra cerca de la línea de alta marea, era la más joven con tiempos de viaje de días a semanas. Cerca de la base de la duna, el agua dulce que entra en la playa desde el interior de la isla tenía varios años de antigüedad, formando posteriormente el tubo de descarga de agua dulce debajo del USP, y dirigido hacia la zona de descarga donde se encontró agua subterránea salobre de una década de antigüedad a profundidades inferiores a 18 m. Los resultados apoyan la interpretación de datos geoquímicos así como los procesos subyacentes y avanzan en la comprensión del funcionamiento del reactor biogeoquímico en sistemas de playa de alta energía.
Meyer et al. (Wed,) estudiaron esta cuestión.