Los ejercicios lumbopélvicos reducen el dolor de dismenorrea. Tanto los métodos activos como los pasivos son beneficiosos, lo que permite a las parteras y a los clínicos personalizar el tratamiento. Sin embargo, los hallazgos deben ser interpretados con cautela debido a la heterogeneidad y la evidencia limitada para las intervenciones pasivas.
Alghosi et al. (Tue,) estudiaron esta cuestión.