Los pinzones cebra machos cantan una breve frase musical a la hembra durante el cortejo. La castración de un macho adulto reduce la frecuencia de canto del pájaro; la reemplazo de testosterona restablece el comportamiento. El tratamiento con testosterona en hembras de pinzón cebra no activa el canto ni induce otros elementos del comportamiento de cortejo. Los cambios correlativos en el cerebro y comportamiento en los pinzones cebra están organizados por hormonas sexuales durante el desarrollo. Los polluelos de pinzón cebra recién nacidos fueron implantados subcutáneamente con pellets de Silastic que contenían ya sea 50 μg de dihidrotestosterona o 50 μg de 17 β-estradiol. El tratamiento con testosterona activa el canto en hembras adultas que fueron implantadas con estradiol cuando eran polluelos, pero no activa el canto en aquellas hembras que recibieron dihidrotestosterona. Las hembras cantoras se acercan a un compañero sexual con movimientos de pivote, se enderezan en una postura erguida, airean sus plumas del cuello y repiten rápidamente su frase de canto en una secuencia de comportamiento que se parece mucho a la del macho. En los pinzones cebra, los núcleos cerebrales de la vía eferente para el control del canto muestran diferencias sexuales dramáticas en su volumen (Nottebohm y Arnold; Science 194 1976 211-213). El tratamiento con 17 β-estradiol en polluelos genéticamente hembras organiza la diferenciación citoarquitectónica similar a la masculina de los núcleos telencefálicos del canto RA, HVc, MAN y X. La dihidrotestosterona induce la masculinización de los núcleos del tronco encefálico nXII y DM. La propagación del campo dendrítico, el tamaño del soma y el consecuente volumen del núcleo cerebral son mayores en machos que en hembras en todos los niveles del sistema de canto. La exposición de polluelos hembras a andrógenos o estrógenos apoya el crecimiento de las neuronas objetivo respectivas de la hormona, ya sea en el tronco encefálico o en los núcleos telencefálicos del canto. Estas neuronas alcanzan un tamaño idéntico al del tipo celular equivalente en un macho normal. La comparación anatómica de los sistemas de canto normales en machos y hembras adultas revela que todos los tipos de células y todas las conexiones identificadas están presentes en ambos sexos. Así, la especificación de la identidad celular, es decir, posición, morfología dendrítica y proyección sináptica eferente, se expresa independientemente del entorno hormonal. En lugar de seleccionar vías de diferenciación anatómica, los andrógenos y estrógenos ejercen un efecto pleiotrópico similar sobre sus neuronas objetivo respectivas. Aunque en el sistema de canto femenino identificamos todos los tipos de células y conexiones del macho, la testosterona no activa el canto. Así, el 17 β-estradiol también puede ejercer un efecto inductivo específico sobre las neuronas telencefálicas del canto que las hace fisiológicamente competentes para responder a la testosterona en el adulto.
Mark E. Gurney (Mié,) estudió esta cuestión.