El trastorno por consumo de alcohol (TCA) es un desafío global de salud pública, con más de 110 millones de casos en 2021. Es un contribuyente serio pero prevenible a la morbilidad y mortalidad, y está asociado con una carga personal, social y económica sustancial. Incluso reducciones modestas en el consumo de alcohol pueden llevar a mejoras significativas en la salud, lo que resalta la importancia tanto de las estrategias de prevención como de tratamiento de apoyo.
eBioMedicine (miércoles,) estudió esta cuestión.