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Los objetivos de este estudio son revisar las consecuencias a largo plazo de las lesiones del ligamento cruzado anterior y los meniscos, los mecanismos patogénicos y las causas de la considerable variabilidad en los resultados. Las lesiones del ligamento cruzado anterior y los meniscos son comunes tanto en atletas como en la población general. A los 10 a 20 años después del diagnóstico, en promedio, el 50% de aquellos con un desgarro diagnosticado del ligamento cruzado anterior o del menisco presentan osteoartritis con dolor y discapacidad funcional asociada: el paciente joven con una rodilla de viejo. Estas personas constituyen una proporción sustancial de la población general con osteoartritis. Hay una falta de evidencia que respalde un papel protector de la reparación o cirugía reconstructiva del ligamento cruzado anterior o del menisco contra el desarrollo de osteoartritis. Un hallazgo consistente en una revisión de la literatura es la frecuente mala documentación de variables críticas del estudio, lo que impide la agrupación de datos o un metaanálisis. El desarrollo de osteoartritis en las articulaciones lesionadas es causado por procesos patogénicos intraarticulares iniciados en el momento de la lesión, combinados con cambios a largo plazo en la carga dinámica de la articulación. La variación en los resultados se refuerza por variables adicionales asociadas con el individuo, como la edad, el sexo, la genética, la obesidad, la fuerza muscular, la actividad y la reinjuria. Una mejor comprensión de estas variables puede mejorar las estrategias de prevención y tratamiento futuras. Al evaluar el tratamiento médico, ahora esperamos grandes ensayos clínicos aleatorizados complementados con monitoreo post-comercialización. Debemos esforzarnos por alcanzar un nivel comparable de calidad de evidencia en el tratamiento quirúrgico de las lesiones de rodilla. En casos en los que no sea factible un ensayo clínico aleatorizado, los estudios de historia natural y otros estudios de cohortes observacionales deben ser diseñados y reportados con el mismo cuidado que el clásico ensayo clínico aleatorizado, para proporcionar información útil.
Lohmander et al. (Wed,) estudiaron esta cuestión.
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