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Durante la última década ha habido un creciente interés en considerar no solo las situaciones de aprendizaje formalizadas dentro de contextos institucionales, sino también todas las diversas formas de prácticas de aprendizaje musical informal fuera de las escuelas. Se ha demostrado que el aprendizaje musical informal fuera de contextos institucionales contribuye a importantes conocimientos y aspectos de la educación musical. En este artículo, examinaré estudios de investigación que, de diferentes maneras, se centran en situaciones y prácticas de aprendizaje formal e informal o maneras de aprender formal e informal. Consideraré la relación entre la educación musical como praxis (pedagogía musical) y como investigación, y la relación entre estas dos facetas de la educación musical y la sociedad circundante. Identificaré cuatro formas diferentes de utilizar y definir el aprendizaje formal e informal, respectivamente, ya sea de manera explícita o implícita, cada una centrada en diferentes aspectos del aprendizaje: (i) la situación, (ii) el estilo de aprendizaje, (iii) la propiedad y (iv) la intencionalidad. Formal – informal no debe considerarse como una dicotomía, sino más bien como los dos polos de un continuo; en la mayoría de las situaciones de aprendizaje, estos dos aspectos del aprendizaje están presentes e interactuando en varios grados. Los investigadores en educación musical, para contribuir a la consecución de una multiplicidad de estilos de aprendizaje y una diversidad cultural en la educación musical, necesitan centrarse no solo en el aprendizaje musical formal e informal en las sociedades y culturas occidentales, sino también incluir el rango completo de aprendizaje musical global en música popular, del mundo y música indígena en sus estudios.
Göran Folkestad (jue,) estudió esta cuestión.