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La evaluación de las funciones testiculares (producción de espermatozoides y andrógenos) es un aspecto importante de la evaluación de seguridad preclínica y la toxicidad testicular es comparativamente mucho más común que la toxicidad ovárica. Este capítulo se centra (1) en las secuelas histológicas de la endocrinología reproductiva alterada en ratas, perros y primates no humanos y (2) proporciona una revisión de nuestra comprensión actual de los roles de las gonadotropinas y los andrógenos. La respuesta del testículo de roedor a las alteraciones endocrinas es claramente diferente de la de perros y primates, con diferentes tipos de células germinales y etapas espermatogénicas siendo afectadas inicialmente, y también que la involución espermatogénica en etapa final es más pronunciada en perros y primates en comparación con roedores. La hormona luteinizante (LH)/testosterona y la hormona foliculoestimulante (FSH) son los factores endocrinos fundamentales que controlan las funciones testiculares. La importancia relativa de cada hormona es algo diferente entre roedores y primates. Sin embargo, en general, tanto LH/testosterona como FSH son necesarios para una espermatogénesis cuantitativamente normal, al menos en especies no estacionales.
Ramaswamy et al. (Tue,) estudiaron esta cuestión.