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Los niños con autismo, incluidos aquellos sin discapacidad intelectual (ASD-ID), experimentan un desarrollo social y adaptativo deficiente en la adolescencia. Aunque las dificultades lingüísticas se identifican comúnmente en niños con ASD-ID, ha habido poca investigación empírica que haya analizado la influencia de estas dificultades en los resultados sociales, adaptativos y comportamentales en la adolescencia. Se evaluó el lenguaje estructural y pragmático de 45 niños con ASD-ID en la infancia (de 7 a 11 años) a través de la Children Communication Checklist (CCC-2) completada por los padres. Más de cuatro años después, en el seguimiento, se evaluaron el comportamiento prosocial y las relaciones con los compañeros, las habilidades de vida diaria y socialización, así como las dificultades de comportamiento. El análisis de regresión múltiple que explora las relaciones entre el lenguaje estructural y pragmático y los diferentes resultados de desarrollo mostró que el lenguaje pragmático predijo significativamente los tres dominios, especialmente el lenguaje estereotipado y el uso del contexto. Sin embargo, el lenguaje estructural (especialmente la semántica) solo representó una proporción significativa en la varianza del comportamiento prosocial y las habilidades de socialización. En conjunto, estos hallazgos indican que el lenguaje estructural y, particularmente, el lenguaje pragmático son predictores relevantes de los resultados sociales y comportamentales del ASD en la adolescencia. Por lo tanto, una evaluación lingüística detallada podría ser un objetivo importante de la práctica diagnóstica del ASD para mejorar el desarrollo de los niños con ASD-ID.
Miranda et al. (Jue,) estudiaron esta cuestión.