Los puntos clave no están disponibles para este artículo en este momento.
Muchos ecosistemas forestales han experimentado recientes declives en productividad; sin embargo, en algunas regiones alpinas, el crecimiento de los árboles y la expansión de los bosques están aumentando a tasas marcadas. Los análisis dendrocronológicos en el límite superior de los bosques alpinos en la meseta tibetana muestran un aumento constante en el crecimiento de los árboles desde principios de 1900, que se intensificó durante las décadas de 1930 y 1960, y han alcanzado niveles sin precedentes desde 1760. Esta reciente aceleración del crecimiento fue observada en árboles pequeños/juveniles y grandes/viejos y coincidió con el establecimiento de árboles fuera del rango forestal, reflejando una conexión entre el rendimiento fisiológico de las especies dominantes y los cambios en la distribución forestal. Las mediciones de isótopos estables (carbono, oxígeno y nitrógeno) en los anillos de los árboles indican que el crecimiento de los árboles ha sido estimulado por el efecto sinérgico del aumento del CO2 atmosférico y un aumento inducido por el calentamiento en la disponibilidad de agua y nutrientes proveniente del deshielo del permafrost. Estos hallazgos ilustran la importancia de considerar las interacciones suelo-planta-atmósfera para entender los cambios actuales y anticipar cambios futuros en la productividad y distribución de los ecosistemas forestales.
Silva et al. (Fri,) estudiaron esta cuestión.