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Se examinó la experiencia y construcción del cuidado en 50 cuidadores informales de cáncer, 35 mujeres y 15 hombres, utilizando un enfoque realista crítico y un diseño de métodos mixtos. Las mujeres informaron tasas más altas de depresión, ansiedad, necesidades no satisfechas y carga de cuidado que los hombres. No se encontraron diferencias de género en el tiempo dedicado al cuidado, lo que sugiere que los roles de género están implicados en el sufrimiento y la adaptación. Se realizaron entrevistas semiestructuradas con 13 cuidadores para identificar diferencias de género en el cuidado, analizadas utilizando la teoría de posicionamiento. Las mujeres describieron ser posicionadas como cuidadores expertos, abarcativos, esperadas de ser competentes en la toma de decisiones, una variedad de tareas de cuidado físico y la provisión de apoyo emocional para la persona con cáncer. Las consecuencias de este posicionamiento fueron sobre-responsabilidad y auto-sabotaje, costos físicos y emociones abrumadoras, que fueron auto-silenciadas. En contraste, los cuidadores hombres posicionaron el cuidado como una tarea de competencia que habían dominado, y que les proporcionaba satisfacción, con las emociones de la persona con cáncer, o sus propias emociones, siendo aspectos negativos del cuidado. Se concluye que el cuidado en cáncer está ligado a construcciones y expectativas de género, con considerables implicaciones para el bienestar psicológico y la adaptación, y para los servicios de apoyo a cuidadores, que deben considerar las cuestiones de género.
Ussher et al. (Mon,) estudiaron esta cuestión.