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Actualmente, las enfermedades crónicas modernas, incluidas las enfermedades cardiovasculares, la diabetes tipo 2, el síndrome metabólico y el cáncer, son las principales causas de muerte en las sociedades occidentalizadas y están aumentando rápidamente en los países en desarrollo. De hecho, la obesidad, la diabetes y la hipertensión son ahora incluso comunes en los niños. Sin embargo, queda claro que hay una solución a esta epidemia de enfermedades metabólicas que está inundando a las sociedades de hoy en día a nivel mundial: el ejercicio y la dieta. Existe una abrumadora evidencia de diversas fuentes, incluidos estudios epidemiológicos, de cohorte prospectivos y de intervención, que vinculan la mayoría de las enfermedades crónicas que se observan hoy en el mundo con la inactividad física y el consumo inadecuado de dieta. El propósito de esta revisión es 1) discutir los efectos del ejercicio y la dieta en la prevención de enfermedades crónicas, 2) resaltar los efectos de la modificación del estilo de vida tanto para mitigar la progresión de la enfermedad como para revertir enfermedades existentes, y 3) sugerir mecanismos potenciales para efectos beneficiosos.
Roberts et al. (Sat,) estudiaron esta cuestión.