Los puntos clave no están disponibles para este artículo en este momento.
En 1879, el cirujano francés Segond describió la existencia de una 'banda fibrosa, resistente y perlada' en el aspecto anterolateral de la rodilla humana, asociada a la fractura eponímica de Segond. Hasta la fecha, el enigma que rodea esta estructura anatómica se refleja en nombres confusos como 'ligamento capsular lateral (tercio medio)', 'capa capsuloósea de la banda iliotibial' o 'ligamento anterolateral', y no se ha proporcionado aún una descripción anatómica clara. En este estudio, se investigó la presencia y características de la 'banda perlada' de Segond, denominada aquí ligamento anterolateral (ALL), en 41 rodillas humanas cadáveres no emparejadas. Se estudiaron tanto cualitativa como cuantitativamente el punto de fijación femoral y tibial del ALL, su trayectoria y su relación con estructuras anatómicas cercanas. En todas menos una de las 41 rodillas cadáveres (97%), el ALL se encontró como una estructura ligamentosa bien definida, claramente distinguible de la cápsula articular anterolateral. El origen del ALL se situó en la prominencia del epicóndilo femoral lateral, ligeramente anterior al origen del ligamento colateral lateral, aunque se observaron fibras conectantes entre las dos estructuras. El ALL mostró un curso oblicuo hacia el aspecto anterolateral de la tibia proximal, con fijaciones firmes al menisco lateral, envolviendo así la arteria y la vena geniculada lateral inferior. Su inserción en la tibia anterolateral se localizó bruscamente a medio camino entre el tubérculo de Gerdy y la punta de la cabeza del fibulón, separada definitivamente de la banda iliotibial (ITB). Se encontró que el ALL es una estructura ligamentosa distinta en el aspecto anterolateral de la rodilla humana con características consistentes de origen e inserción. Al proporcionar una caracterización anatómica detallada del ALL, este estudio aclara el enigma de larga data sobre la existencia de una estructura ligamentosa que conecta el fémur con la tibia anterolateral. Dada su estructura y ubicación anatómica, se hipotetiza que el ALL controla la rotación tibial interna y, por lo tanto, afecta el fenómeno de desplazamiento de pivote, aunque se necesitan más estudios para investigar su función biomecánica.
Claes et al. (Jue,) estudiaron esta cuestión.