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Una encuesta de tres grupos de refugiados (ex-yugoslavos, africanos negros y personas del Medio Oriente) en Australia Occidental indica que las recientes llegadas humanitarias están concentradas en nichos del mercado laboral como servicios de limpieza, atención a ancianos, procesamiento de carne, conducción de taxis, seguridad y construcción. Aparte de la industria de la construcción, estos nichos de empleo están situados en el mercado laboral secundario que comprende trabajos de bajo estatus y mal remunerados que los locales evitan. Este artículo identifica varios mecanismos interrelacionados a través de los cuales la reciente llegada de refugiados australianos ha sido relegada a trabajos indeseables: el reconocimiento no reconocido de calificaciones como una barrera sistémica, la discriminación por motivos de raza y diferencia cultural por parte de los empleadores, la integración étnica y la falta de redes sociales convencionales que podrían ayudar en la búsqueda de empleo, y el reciente esquema de migración patrocinada regionalmente a través del cual el gobierno intenta abordar la escasez de mano de obra poco calificada en áreas rurales despobladas. Los datos muestran una enorme pérdida de estatus ocupacional entre nuestros encuestados y confirman la existencia del mercado laboral segmentado, donde los migrantes racial y culturalmente visibles son asignados a los trabajos de menor categoría independientemente de su capital humano. Se analizan los cambios en la naturaleza del mercado laboral segmentado en la cada vez más móvil fuerza laboral global. Algunas de estas conclusiones se extraen de otros dos proyectos de investigación sobre refugiados bosnios y afganos en Australia realizados por los autores.
Val Colic‐Peisker (Sat,) estudió esta cuestión.