Antecedentes: Inotuzumab ozogamicina (InO), un conjugado de anticuerpo-fármaco dirigido a CD22, es efectivo en leucemia linfoblástica aguda de células B (R/R B-ALL) recaída o refractaria, pero la hepatotoxicidad sigue siendo un efecto adverso reconocido, siendo el más común el síndrome de obstrucción sinusoidal (SOS). Anteriormente describimos un patrón hepatotóxico distinto caracterizado por la exposición reciente a InO, pruebas de función hepática (LFTs) elevadas, trombocitopenia e imaginología hepática anormal, con biopsia demostrando congestión sinusoidal hepática (HSC) sin oclusión venular. Nombramos a esta entidad Síndrome de Calicheamicina. Este estudio amplía ese trabajo a través de un análisis de cohorte retrospectivo. Métodos: Se revisaron retrospectivamente pacientes adultos con R/R B-ALL tratados con InO entre 2018 y 2024. La hepatotoxicidad se definió como AST, ALT, ALP o bilirrubina total ≥2× el límite superior de lo normal dentro de los 30 días posteriores a la administración de InO. Los pacientes se estratificaron según el estado de biopsia hepática, tendencias de laboratorio, características clínicas y hallazgos de imagen. Resultados: Entre 21 pacientes tratados con InO, todos desarrollaron anormalidades en las pruebas de función hepática, con valores pico que ocurrieron a una mediana de 16 días después de la dosis final. Seis pacientes (28.6%) se sometieron a biopsia hepática, todos demostrando HSC sin rasgos de SOS. Los pacientes biopsiados experimentaron trombocitopenia significativamente más profunda (nadir plaquetario mediano de 26 × 10^9/l frente a 80 × 10^9/l; p = 0.03), mientras que los incrementos de ALP fueron similares entre grupos. El tiempo mediano para la mejora de la hepatotoxicidad tras la discontinuación de InO fue de 18 días, y ningún paciente progresó a SOS. Conclusión: El Síndrome de Calicheamicina representa una entidad hepatotóxica reproducible y reversible distinta de SOS, caracterizada por la exposición a InO, transaminitis, trombocitopenia, imagenología hepática anormal y HSC en patología. El reconocimiento temprano puede facilitar el monitoreo y prevenir la progresión a lesiones hepáticas severas.
Tai et al. (Fri,) estudiaron esta cuestión.