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La fragilidad y la depresión son problemas importantes que afectan a los adultos mayores. El síndrome depresivo puede ser difícil de desambiguar clínicamente de la fragilidad en la vejez avanzada. Las revisiones actuales sobre el tema incluyen estudios con una amplia variación metodológica. Esta revisión examinó la literatura publicada sobre asociaciones transversales y longitudinales entre fragilidad y sintomatología depresiva, considerando cualquiera de los síndromes como resultado, moderadores de esta relación, superposición de constructos e intervenciones médicas y conductuales relacionadas. Se reportó la prevalencia de ambos. Se realizó una revisión sistemática de estudios publicados entre 2000 y 2015 en PubMed, la Base de Datos Cochrane de Revisiones Sistemáticas y PsychInfo. Los términos de búsqueda clave fueron "fragilidad", "frágil", "anciano frágil", "depresivo", "trastorno depresivo" y "depresión". Los participantes de los estudios incluidos tenían ≥ 55 años y vivían en la comunidad. Los estudios incluidos utilizaron una definición biológica explícita de fragilidad basada en los criterios de Fried et al. y una medida de cribado para identificar la sintomatología depresiva. Catorce estudios cumplieron con los criterios de inclusión/exclusión. La prevalencia de sintomatología depresiva, fragilidad o su co-ocurrencia fue mayor del 10% en adultos mayores ≥ 55 años, y estas tasas variaron ampliamente, aunque menos en grandes estudios epidemiológicos de fragilidad incidente. La relación prospectiva entre la sintomatología depresiva y el aumento del riesgo de fragilidad incidente fue robusta, mientras que la relación opuesta fue menos concluyente. La presencia de comorbilidades que interactúan con la sintomatología depresiva aumentó el riesgo de fragilidad incidente. La variabilidad en la medición de la sintomatología depresiva y la inclusión de adultos mayores que están severamente deprimidos, tienen deterioro cognitivo o demencia, o han tenido un accidente cerebrovascular pueden confundir el síndrome de fragilidad con resultados de enfermedad única, explicando una proporción sustancial de la varianza compartida en los síndromes. Se necesita más estudio para identificar intervenciones médicas y conductuales para la fragilidad y la sintomatología depresiva que prevengan secuelas adversas como caídas, discapacidad y mortalidad prematura.
Vaughan et al. (Martes,) estudiaron esta cuestión.
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