Los puntos clave no están disponibles para este artículo en este momento.
La proteinuria nefrótica es la característica distintiva de varias glomerulonefritis determinadas por diferentes mecanismos patogénicos, incluidos los autoinmunes, degenerativos e inflamatorios. Algunas condiciones como la Nefropatía por Cambios Mínimos (MCC) y la Esclerosis Glomerular Segmentaria Focal (EGSF) tienen una patogenia incierta. Los anticuerpos monoclonales anti-CD20 quiméricos se han utilizado con éxito en una parte de las condiciones proteinúricas, mientras que algunos son resistentes. Nuevos anticuerpos monoclonales anti-CD20 humanos y humanizados ofrecen algunas ventajas basadas en efectos más fuertes sobre subtipos celulares de CD20 y ya han sido administrados en áreas de hematología y oncología como sustitutos de moléculas quiméricas. Aquí, revisamos la literatura sobre el uso de anticuerpos monoclonales anti-CD20 humanos y humanizados en diferentes condiciones proteinúricas, resultando efectivos en aquellas condiciones resistentes a rituximab. La literatura sobre el uso de anticuerpos monoclonales anti-CD20 humanos en diferentes enfermedades proteinúricas está principalmente limitada a ofatumumab, con varios protocolos y dosis. Los estudios ya realizados con ofatumumab administrado en dosis estándar de 1,500 mg/1.73m² sugieren que no hay superioridad en comparación con rituximab en niños y adultos jóvenes con síndrome nefrótico dependiente de esteroides. Ofatumumab administrado en dosis muy altas (300 mg/1.73m² seguido de cinco infusiones de 2,000 mg/1.73 m²) parece ser más efectivo en pacientes que no responden a terapias comunes. La cuestión de la dosis sigue sin resolverse y la literatura no es concordante sobre los efectos positivos de ofatumumab a alta dosis en pacientes con EGSF antes y después del trasplante renal. Obinutuzumab puede ofrecer algunas ventajas. En el único estudio realizado en pacientes con síndrome nefrótico dependiente de múltiples fármacos que reporta efectos positivos, obinutuzumab se asoció con el anticuerpo monoclonal anti-CD38 daratumumab proponiendo la frontera inexplorada de las terapias combinadas. Obinutuzumab representa también una evolución en el tratamiento de glomerulonefritis autoinmunes, como la nefropatía membranosa y la nefritis lúpica. Se esperan resultados de ensayos aleatorizados, ahora en progreso, para añadir nuevas posibilidades en aquellos casos que son resistentes a otros fármacos. El objetivo de esta revisión es abrir un debate entre nefrólogos, con la esperanza de lograr enfoques compartidos en términos de tipo de anticuerpos y dosis en las diferentes condiciones renales proteinúricas.
Basu et al. (Vie,) estudiaron esta cuestión.