Los puntos clave no están disponibles para este artículo en este momento.
El cuerpo humano alberga una enorme abundancia y diversidad de microbios, que realizan una variedad de funciones esenciales y beneficiosas. Nuestra apreciación de la importancia de estas comunidades microbianas para muchos aspectos de la fisiología humana ha crecido dramáticamente en los últimos años. Sabemos, por ejemplo, que los animales criados en un ambiente libre de gérmenes exhiben funciones inmunológicas y metabólicas sustancialmente alteradas, mientras que la alteración de la microbiota comensal en humanos está asociada con el desarrollo de un número creciente de enfermedades. Ahora está surgiendo evidencia de que, a través de interacciones con el eje intestino-cerebro, el sistema de comunicación bidireccional entre el sistema nervioso central y el tracto gastrointestinal, el microbioma intestinal también puede influir en el desarrollo neural, la cognición y el comportamiento, con evidencia reciente de que los cambios en el comportamiento alteran la composición de la microbiota intestinal, mientras que las modificaciones del microbioma pueden inducir comportamientos similares a la depresión. Aunque se ha reconocido durante mucho tiempo una asociación entre la enteropatía y ciertas condiciones psiquiátricas, ahora parece que los microbios intestinales representan mediadores directos de la psicopatología. Aquí, examinamos los roles del microbioma intestinal en la formación del desarrollo cerebral y la función neurológica, así como los mecanismos por los cuales puede contribuir a la enfermedad mental. Además, discutimos cómo la información proporcionada por este nuevo y emocionante campo de investigación puede informar la atención y proporcionar una base para el diseño de nuevas terapias dirigidas a la microbiota.
Rogers et al. (Tue,) estudiaron esta cuestión.
Synapse has enriched 5 closely related papers on similar clinical questions. Consider them for comparative context: