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La gastroparesis y la dispepsia funcional son 2 de los trastornos neuromusculares gástricos más comunes. Estos trastornos suelen confundirse, teniendo tanto similitudes como diferencias. La fisiopatología de estos trastornos implica motilidad gástrica anormal, hipersensibilidad visceral, inflamación de la mucosa y diversos cambios celulares. Ambos trastornos tienen síntomas similares como dolor o malestar epigástrico, saciedad precoz y distensión abdominal. Si los pacientes sospechosos de tener gastroparesis o dispepsia funcional presentan síntomas gastrointestinales superiores, deben someterse a una endoscopia alta para excluir una causa orgánica alternativa. Aunque la tasa de vaciamiento gástrico se evalúa frecuentemente durante la evaluación clínica de pacientes con gastroparesis o dispepsia funcional, la correlación entre el vaciamiento gástrico y los síntomas es generalmente pobre. Una vez que se establece el diagnóstico de gastroparesis o dispepsia funcional, el tratamiento debe centrarse en el síntoma predominante. Recientemente, se han desarrollado y validado diversas modalidades de tratamiento. Los agentes procinéticos se utilizan generalmente como tratamiento tanto para la gastroparesis como para la dispepsia funcional. La terapia supresora de ácido, la erradicación de Helicobacter pylori y el uso de fármacos que mejoran la acomodación gástrica se emplean para la dispepsia funcional. Los fármacos psicoactivos también son efectivos en el control de los síntomas. Para la gastroparesis, se utilizan agentes antieméticos, agonistas de los receptores de grelina y agentes serotonérgicos, además de los agentes procinéticos. Se pueden intentar la acupuntura y la estimulación eléctrica gástrica. En casos severos, se consideran intervenciones endoscópicas y quirúrgicas para el control de los síntomas.
Kim et al. (Tue,) estudiaron esta pregunta.