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La dermatitis atópica (AD) es una de las enfermedades cutáneas inflamatorias crónicas más comunes, que conduce a lesiones cutáneas pruriginosas. Un subconjunto de pacientes con AD presenta una infección diseminada grave por HSV llamada eczema herpeticum (EH), que puede causar complicaciones potencialmente mortales. Esta revisión ofrece una visión general de la imagen clínica y las características de los pacientes, así como del diagnóstico y la terapia de EH. Un enfoque especial se centra en los signos patofisiológicos identificados hasta ahora que predisponen a EH. Este aspecto abarca anormalidades genéticas, cambios inmunológicos e influencias ambientales que muestran una situación compleja multifactorial, que no se comprende completamente. La inclinación hacia el tipo 2 de células T específicas del virus en pacientes con ADEH+ se ha implicado en anormalidades del perfil inmunológico, junto con funciones deterioradas de células dendríticas y células NK. Además, se han identificado aberraciones en genes relacionados con la vía del interferón, como IFNG e IFNGR1, que aumentan el riesgo de EH. IL-4, IL-25 y la linfopoyetina estromal tímica (TSLP) están sobreexpresadas en EH, mientras que los péptidos antimicrobianos como las β-defensinas humanas y LL-37 están reducidos. En cuanto a la barrera epidérmica, se identificaron polimorfismos de un solo nucleótido (SNPs) en proteínas de la barrera cutánea como la filagrina en pacientes con ADEH+. Un desequilibrio del microbioma cutáneo también contribuye a EH debido al aumento de Staphylococcus aureus, que desempeña un papel de apoyo en la infección viral a través de toxinas secretadas como la α-toxina. El riesgo de EH se reduce en pacientes con AD tratados con dupilumab. Se necesita más investigación para identificar y dirigir específicamente los factores de riesgo para EH en pacientes con AD.
Traidl et al. (Mon,) estudiaron esta cuestión.