El fenómeno de la ceguera cortica ofrece una oportunidad única para descubrir las áreas cerebrales importantes para la visión consciente. Los pacientes con ceguera cortica pierden la experiencia consciente de ver mientras aún pueden detectar y localizar estímulos visuales. La ceguera cortica ocurre tras daño en la corteza visual primaria (V1). Los roedores también son capaces de detectar y localizar estímulos visuales tras daño en V1, aunque no está claro si pierden la visión consciente como los humanos. Aquí, reportamos el primer modelo de ratón de ceguera cortica que proporciona evidencia de que la eliminación de V1 causa que los ratones pierdan su visión supuestamente consciente. Esta pérdida ocurre solo si el dLGN, una área cerebral en el tálamo que conecta con V1, es dañada además de V1. Usamos este modelo para descubrir que suprimir el hipocampo agudamente causa comportamiento similar a la ceguera cortica. Esto sugiere que el hipocampo funciona en el cerebro intacto para apoyar la visión consciente, pero no la inconsciente. Además, mientras la ablación selectiva única de V1 o del hipocampo tiene solo un efecto menor en la visión, la ablación simultánea causa comportamiento parecido a la ceguera cortica. Estos resultados sugieren que V1 y el hipocampo pueden compensar la pérdida permanente del otro para la visión consciente, revelando una forma novedosa de plasticidad que sostiene la visión consciente. Aunque nunca se había implicado causalmente en la percepción visual consciente, el hipocampo emerge como una área cerebral candidata crítica para la experiencia consciente. Más ampliamente, este modelo de ratón de ceguera cortica permitirá la interrogación e identificación de los circuitos neuronales que subyacen en la visión consciente y no consciente.
Bhatla et al. (mié,) estudiaron esta cuestión.