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El uso de la modulación de fase por auto-fase en una fibra monomodo para modular un pulso óptico, que luego se comprime con un compresor de par de rejillas, ha demostrado ser una técnica práctica para la producción de pulsos ópticos de al menos 30 fsec. Informamos los resultados de un análisis teórico de este proceso. Se presentan resultados numéricos para la compresión alcanzable y la calidad del pulso comprimido como funciones de la longitud de la fibra y la intensidad del pulso de entrada. Estos resultados se dan en unidades normalizadas de manera que puedan escalarse para describir una amplia variedad de situaciones experimentales y pueden usarse para determinar la longitud óptima de la fibra y los parámetros del compresor para cualquier pulso de entrada dado. Se presentan ejemplos numéricos específicos que sugieren que la técnica será generalmente útil para pulsos de entrada más cortos que aproximadamente 100 psec. Para energías de unos pocos nanojulios por pulso, los anchos de pulso comprimidos estarán típicamente en el régimen de los femtosegundos.
Tomlinson et al. (Sun,) estudiaron esta cuestión.