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El brote de la enfermedad por coronavirus 2019 (COVID-19) ha interrumpido la economía global. Dado que las medidas de contención limitan directamente la movilidad y las interacciones sociales, la pandemia ha afectado sustancialmente al sector turístico. Este trabajo explora el efecto de la exposición al COVID-19 en las intenciones de viaje de las personas durante el verano de 2020, utilizando datos de encuestas representativas de 3873 individuos recopilados en España, uno de los países con las tasas de infección y mortalidad más altas. Definimos la exposición al COVID-19 en dos niveles: (i) zonal, de acuerdo con el grado de limitaciones impuestas en la zona donde vive el encuestado, y (ii) individual, según si el individuo ha sufrido personalmente síntomas de COVID-19. Realizamos análisis de regresión y emparejamiento por puntaje de propensión y también consideramos la heterogeneidad potencial del tratamiento. Los resultados muestran consistentemente que aquellos que fueron más severamente afectados por la pandemia exhiben una disposición relativamente mayor a viajar.
Boto‐García et al. (Wed,) estudiaron esta cuestión.