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Si bien numerosos estudios han investigado la relación NDVI-LST a escalas locales o regionales, los análisis globales existentes están desactualizados y no incorporan los recientes cambios ambientales provocados por el cambio climático y la actividad humana. Este estudio tiene como objetivo abordar esta brecha mediante la realización de un extenso análisis global de las correlaciones NDVI-LST de 2000 a 2024, utilizando datos satelitales de múltiples fuentes para evaluar la variabilidad latitudinal y específica de ecosistemas. Se utilizó el conjunto de datos MODIS, que proporciona datos diarios globales de LST a una resolución de 1 km de 2000 a 2024, junto con los datos NDVI derivados de MODIS, que ofrecen índices de vegetación globales a una resolución de 1 km y intervalos temporales de 16 días. Se realizó un análisis de correlación extrayendo los valores de NDVI y LST para cada celda de ráster. El análisis reveló correlaciones negativas significativas en regiones como el oeste de los Estados Unidos, Brasil, el sur de África y el norte de Australia, donde el aumento de las temperaturas suprime la actividad de la vegetación. Un total de 38,281,647 píxeles, o el 20% del mapa global, exhibieron correlaciones estadísticamente significativas, con un 80.4% mostrando correlaciones negativas, indicando una reducción en la actividad de la vegetación a medida que las temperaturas aumentan. La distribución latitudinal de las correlaciones significativas reveló dos picos prominentes: uno en las regiones tropicales y subtropicales del Hemisferio Sur y otro en las zonas templadas del Hemisferio Norte. Este estudio descobre patrones espaciales y latitudinales notables en la relación LST-NDVI, con la mayoría de las regiones exhibiendo correlaciones negativas, subrayando los efectos de enfriamiento de la vegetación. Estos hallazgos enfatizan el papel crucial de la vegetación en la regulación de las temperaturas superficiales, proporcionando valiosos conocimientos sobre la salud del ecosistema e informando estrategias de conservación en respuesta al cambio climático.
Rahimi et al. (Mon,) estudiaron esta cuestión.