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Desde una perspectiva molecular, los ejecutores de la función en biología son proteínas intactas que pueden ser modificadas de manera variable a nivel genético, transcripcional o post-traduccional. En los últimos 30 años, la espectrometría de masas (EM) se ha convertido en un método poderoso para el análisis de proteomas. La proteómica de abajo hacia arriba predominante opera a nivel de péptidos, lo que genera problemas con la inferencia de proteínas, conectividad e información incompleta sobre secuencias/modificaciones. La proteómica de arriba hacia abajo (PAD), alternativamente, aplica EM a nivel de proteoformas para analizar proteínas intactas con diversas fuentes de complejidad intramolecular preservadas durante el análisis. Afortunadamente, los avances en flujos de trabajo de prefacción, instrumentación de EM y métodos de disociación para iones de proteínas enteras han ayudado a que la PAD surja como una modalidad accesible y potencialmente disruptiva con un valor de traducción cada vez mayor. En esta revisión, discutimos avances técnicos y conceptuales en PAD, junto con el creciente poder de las mediciones resueltas por proteoformas en la investigación clínica y traslacional.
Toby et al. (Sun,) estudiaron esta cuestión.