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Las poblaciones de peces fluctúan tanto en abundancia como en productividad (aumento neto de la población), y existen muchos ejemplos que demuestran que la productividad aumentó o disminuyó debido a cambios en la abundancia causados por la pesca y, alternativamente, donde la productividad cambió entre regímenes bajos y altos, totalmente no relacionados con la abundancia. Aunque se han descrito cambios en los regímenes de productividad, su frecuencia e intensidad no han sido evaluadas anteriormente. Utilizamos una base de datos de tendencias en la cosecha y abundancia de 230 poblaciones de peces para evaluar la proporción de poblaciones de peces en las que la productividad está relacionada principalmente con la abundancia frente a aquellas que parecen manifestar regímenes de alta o baja productividad. Evaluamos el apoyo estadístico para cuatro hipótesis: (i) la hipótesis de abundancia, donde la producción está siempre relacionada con la abundancia poblacional; (ii) la hipótesis de regímenes, donde la producción cambia irregularmente entre regímenes que no están relacionados con la abundancia; (iii) la hipótesis mixta, donde a pesar de que la producción está relacionada con la abundancia poblacional, hay cambios irregulares en esta relación; y (iv) la hipótesis aleatoria, donde la producción es aleatoria de un año a otro. Encontramos que la hipótesis de abundancia explica mejor el 18.3% de las poblaciones, la hipótesis de regímenes el 38.6%, la hipótesis mixta el 30.5% y la hipótesis aleatoria el 12.6%. Las agencias de gestión pesquera deben reconocer que los cambios irregulares en la productividad son comunes y que la regulación de la cosecha y los objetivos de gestión pueden necesitar ser ajustados siempre que la productividad cambie.
Vert-pre et al. (Tue,) estudiaron esta cuestión.