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Significancia: Las heridas crónicas quedan atrapadas en un estado de inflamación que causa un aumento en los niveles de proteasas degradantes, las cuales destruyen componentes de la matriz extracelular (MEC) que son esenciales para el proceso de cicatrización. Esta revisión tiene como objetivo resaltar y proporcionar a los lectores una visión general de lo que se conoce actualmente sobre el papel del pH y su efecto en la MEC y los biofilmes dentro de heridas en proceso de cicatrización y no cicatrizantes. Avances recientes: Los perfiles de pH de la piel sana, heridas agudas y heridas crónicas difieren significativamente. Las heridas crónicas tienen un pH alcalino, mientras que la piel sana tiene un pH ligeramente ácido. Aunque hay evidencia sobre el efecto del pH en la producción de proteasas y la proliferación bacteriana en heridas, hay poca evidencia que muestre su efecto en la síntesis y degradación de la MEC. Cuestiones críticas: Las implicaciones para la naturaleza compleja de las heridas crónicas son que ningún tratamiento único es relevante para todas las heridas, sino que debe adoptarse una combinación de metodologías. Se sabe que el pH de una herida disminuye a lo largo de las etapas de cicatrización, lo que sugiere que las mediciones del pH de la herida podrían ser beneficiosas para identificar heridas no cicatrizantes más temprano y decidir el curso de tratamiento más apropiado. Direcciones futuras: La cicatrización de heridas es un proceso muy complejo con múltiples factores conocidos que juegan un papel. Todos los aspectos de la herida no cicatrizante (MEC defectuosa, pH, invasión microbiana y exceso de proteasas) deben tenerse en cuenta al investigar o tratar clínicamente una herida crónica.
Jones et al. (Tue,) estudiaron esta cuestión.
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