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La construcción de clones de cDNA que codifican moléculas de ARN de gran tamaño de interés biológico, como los genomas de coronavirus, que se encuentran entre las moléculas de ARN maduras más grandes conocidas en biología, ha sido obstaculizada por la inestabilidad de esos cDNAs en bacterias. En este trabajo, mostramos que la aplicación de dos estrategias, la clonación de los cDNAs en un cromosoma artificial bacteriano y la expresión nuclear de ARN que se producen típicamente dentro del citoplasma, es útil para la ingeniería de grandes moléculas de ARN. Un cDNA que codifica un genoma de ARN de coronavirus infeccioso ha sido clonado como un cromosoma artificial bacteriano. El coronavirus rescatado conservó todos los marcadores genéticos introducidos a lo largo de la secuencia y mostró un patrón de ARNm estándar y las características antigénicas esperadas para el virus sintético. El cDNA fue transcrito dentro del núcleo y el ARN se trasladó al citoplasma. Curiosamente, el virus recuperado tenía esencialmente la misma secuencia que el original, y no se observó empalme. El cDNA derivaba de un aislado atenuado que se replica exclusivamente en el tracto respiratorio de los cerdos. Durante la ingeniería del cDNA infeccioso, el gen de la espiga del virus fue reemplazado por el gen de la espiga de un aislado entérico. El virus sintético se replicó abundantemente en el tracto entérico y fue totalmente virulento, demostrando que el tropismo y la virulencia del coronavirus recuperado pueden ser modificados. Esta demostración abre la posibilidad de emplear este cDNA infeccioso como un vector para el desarrollo de vacunas en especies humanas, porcinas, caninas y felinas susceptibles a los coronavirus del grupo 1.
Almazán et al. (Tue,) estudiaron esta cuestión.