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Mapeamos la distribución de la atrofia en la enfermedad de Parkinson (EP) utilizando imágenes por resonancia magnética (IRM) y datos clínicos de 232 pacientes con EP y 117 controles de la Iniciativa de Marcadores de Progresión de Parkinson. La morfometría basada en deformaciones y el análisis de componentes independientes identificaron atrofia específica de la EP en el mesencéfalo, ganglios basales, prosencéfalo basal, lóbulo temporal medial y regiones corticales discretas. El grado de atrofia reflejó las medidas clínicas de la gravedad de la enfermedad. El patrón espacial de atrofia demostró superposición con redes intrínsecas presentes en un cerebro sano, derivadas de IRM funcional. Además, el grado de atrofia en cada región cerebral reflejó su proximidad funcional y anatómica a un presunto epicentro de la enfermedad en la sustancia negra, compatible con una propagación transneuronal de la enfermedad. Estos resultados apoyan un mecanismo de propagación en red en la EP. Finalmente, el patrón de atrofia en la EP también se observó en el envejecimiento normal, donde también se correlacionó con la pérdida de inervación dopaminérgica estriatal.
Zeighami et al. (Mon,) estudiaron esta cuestión.