Los puntos clave no están disponibles para este artículo en este momento.
La inteligencia artificial está avanzando rápidamente, especialmente con la llegada de la tecnología ChatGPT, y su papel en el mundo de la medicina está en expansión. Dentro de la cirugía, la IA tiene la capacidad de mejorar la eficiencia y los resultados en los tratamientos quirúrgicos; sin embargo, también tiene el potencial de causar daño a los pacientes y socavar el papel de los proveedores médicos. Sus beneficios pueden incluir mejoras en los resultados quirúrgicos, abarcando desde capacidades de diagnóstico preoperatorio mejoradas hasta técnicas intraoperatorias más refinadas, y experiencias a largo plazo para los pacientes, al identificar y reducir complicaciones. Sin embargo, las preocupaciones giran en torno al uso por parte de legos que podría resultar en intervenciones terapéuticas inapropiadas, además de los riesgos de seguridad y éticos que rodean el uso de datos de pacientes. Deben considerarse diversas estrategias para mitigar estos daños, como las declaraciones de exención de responsabilidad de los pacientes y políticas de revisión secundaria. Si bien la inteligencia artificial trae avances emocionantes a la cirugía, su integración debe ser monitoreada con cautela.
Kavian et al. (Sat,) estudiaron esta cuestión.