Los puntos clave no están disponibles para este artículo en este momento.
La visión del color humano se origina en los fotorreceptores de cono, cuya densidad espacial alcanza su punto máximo en la fóvea y disminuye rápidamente en la periferia. Por esta razón, se espera encontrar una gran representación de la fóvea rica en conos en aquellas ubicaciones corticales que apoyan la percepción del color. La corteza occipital humana contiene varias representaciones foveales distintas, incluyendo al menos dos que se extienden sobre la superficie ventral: una región que se considera crítica para la visión del color. Para aprender más sobre estas señales ventrales, utilizamos la imagen por resonancia magnética funcional para identificar mapas de campo visual y respuestas al color en la superficie ventral. Encontramos un mapa visual del hemicampo contralateral completo en una región de 4 cm(2) adyacente a V3 ventral; la representación foveal de este mapa es confluyente con la de las áreas V1/2/3. Adicionalmente, una representación foveal distinta está presente en la superficie ventral, situada 3-5 cm anterior a las representaciones foveales confluyentes de V1/2/3. Esta organización no es consistente con la definición del área V8, que asume la presencia de una representación de cuarto de campo adyacente a V3v. Las comparaciones de respuestas a patrones coloreados y acromáticos emparejados en luminancia muestran una actividad aumentada hacia los estímulos coloreados comenzando en el área V1 y extendiéndose a través de la nueva representación de hemicampo y más hacia anterior en el lóbulo occipital ventral.
Wade et al. (Thu,) estudiaron esta cuestión.