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Un estudio descriptivo de las variables biomecánicas de los patrones de marcha de los ancianos activos y saludables comparado con los de adultos jóvenes reveló varias diferencias significativas. Se analizaron los patrones de marcha de 15 sujetos ancianos, seleccionados por su estilo de vida activo y examinados en busca de condiciones patológicas relacionadas con la marcha o el equilibrio. Se recopilaron datos cinemáticos y cinéticos a partir de un mínimo de 10 ensayos de marcha repetidos utilizando un sistema de digitalización de video y una plataforma de fuerza. Análisis cinemáticos básicos y un modelo de dinámica inversa generaron datos basados en las siguientes variables: medidas temporales y de cadencia, trayectorias del talón y los dedos, cinemática articular, momentos de fuerza en las articulaciones y generación y absorción de potencia mecánica en las articulaciones. Diferencias significativas entre estos sujetos ancianos y una base de datos de adultos jóvenes revelaron lo siguiente: la misma cadencia pero una longitud de paso más corta, un período de soporte doble aumentado, disminución en la potencia de despegue, un aterrizaje más plano y una reducción en su "índice de equilibrio dinámico." Todas estas diferencias, excepto la reducción en el índice de equilibrio dinámico, indican una adaptación por parte de los ancianos hacia un patrón de marcha más seguro y estable. La reducción en el índice de equilibrio dinámico sugiere un deterioro en la eficiencia del sistema de control del equilibrio durante la marcha. Debido a estas diferencias significativas atribuibles únicamente a la edad, es evidente que se necesita una base de datos de marcha separada para identificar los trastornos de caída en los ancianos.
Winter et al. (Viernes) estudiaron esta cuestión.