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Las células T sufren una reorganización metabólica para satisfacer sus demandas bioenergéticas, biosintéticas y redox tras la estimulación del antígeno. Para cumplir con estas necesidades, las células T efectivas deben adaptarse a las fluctuaciones en los niveles de nutrientes ambientales en los sitios de infección e inflamación. Aquí, mostramos que las células T efectivas pueden utilizar inosina, como un sustrato alternativo, para apoyar el crecimiento y la función celular en ausencia de glucosa in vitro. Las células T metabolizan la inosina en hipoxantina y ribosa fosforilada a través de la nucleósido purínico fosforilasa. Demostramos que la subunidad de ribosa de la inosina puede entrar en vías metabólicas centrales para proporcionar ATP y precursores biosintéticos, y que las células cancerosas presentan diversas capacidades para utilizar inosina como fuente de carbono. Además, la suplementación con inosina mejora la eficacia antitumoral del bloqueo de puntos de control inmunitarios y de la transferencia de células T adoptivas en tumores sólidos que son defectuosos en el metabolismo de la inosina, reflejando la capacidad de la inosina para aliviar las restricciones metabólicas impuestas por los tumores en las células T.
Wang et al. (Mon,) estudiaron esta cuestión.