El cambio climático y la variabilidad de las precipitaciones están llevando a la industria del vino a evaluar la adaptabilidad de la vid, ya que el déficit hídrico altera los compuestos volátiles y entender estos procesos es clave para mantener la calidad del vino. Se analizaron un total de 64 compuestos, fracciones libres y glicosídicamente unidas, utilizando HS-SPME-GC×GC/ToFMS en uvas Macabeo y Chardonnay bajo dos regímenes de riego hídricos. Los resultados mostraron que la disponibilidad de agua influyó significativamente en la composición del aroma. Macabeo mostró una fuerte respuesta a las condiciones de riego por lluvia, con niveles más altos de monoterpenos, norisoprenoides y sesquiterpenos, principalmente en la fracción unida, sugiriendo una adaptación metabólica para preservar el potencial aromático. Chardonnay mostró una fracción unida más estable y cambios moderados en volátiles específicos. Estos hallazgos indican que esta técnica cromatográfica avanzada permite una evaluación detallada de los precursores del aroma y su modulación por la disponibilidad de agua.
Cebrián-Tarancón et al. (Tue,) estudiaron esta cuestión.