La epigenética y la farmacoepigenética proporcionan una nueva perspectiva sobre la variabilidad de la respuesta a los fármacos, complementando las explicaciones ofrecidas por la farmacogenética y apoyando el desarrollo de la medicina personalizada. Las modificaciones epigenéticas, como la metilación del ADN y las modificaciones de histonas, regulan la expresión de genes involucrados en procesos patológicos y en el metabolismo de los fármacos, influyendo tanto en la eficacia como en la seguridad de la terapia. En oncología, estos mecanismos representan objetivos terapéuticos importantes, y los epidrugs, como los inhibidores de la metiltransferasa de ADN y los inhibidores de la histona desacetilasa, ya se utilizan en el tratamiento de ciertas malignidades hematológicas. Las aplicaciones de la farmacoepigenética también se extienden a otros campos, incluidos los trastornos neuropsiquiátricos y la dependencia de opioides.
Cristian‐Daniel Marineci (Jue,) estudió esta cuestión.