Este estudio presenta una caracterización sistemática de los electrolitos de baterías comerciales de iones de litio (LIB), abarcando 90 baterías de los principales fabricantes globales en diversos formatos y sectores de aplicación. Se empleó un flujo de trabajo de espectrometría de masas integrado y complementario que combina LC–MS/MS, GC–MS y MS de alta resolución. Para asegurar una robusta anotación estructural, se asignaron niveles de confianza a las identificaciones moleculares siguiendo a Schymanski et al. (2014). En todos los formatos, se confirmó que PF6− es el contraión dominante de Li+, coexistiendo frecuentemente con BF4−, PO2F2− y bis(fluorosulfonil)imida (FSI−), formando sistemas de sal binarios y ternarios optimizados tanto para conductividad como para seguridad. Los sistemas de solventes revelaron el uso generalizado de carbonato de propileno (PC) combinado con diversas mezclas de carbonatos, demostrando tendencias en la optimización del rendimiento específicas para el formato de celda. Se identificó una variedad de aditivos, reflejando un cambio claro hacia paquetes de aditivos multifuncionales y sinérgicos y el reemplazo gradual de especies fluoradas por alternativas más seguras para el medio ambiente. Los estudios de ciclado demostraron que los mecanismos de degradación de electrolitos están fuertemente influenciados por la composición del electrodo y la química de los aditivos, con rutas de degradación oxidativa predominando. Juntas, estas conclusiones proporcionan una rara visión empírica sobre las estrategias de formulación en evolución de los electrolitos en LIB comerciales, que aún emplean carbonatos clásicos y LiPF6, pero resaltando una tendencia hacia arquitecturas de electrolitos más seguras, robustas y sostenibles mediante el uso de sistemas multifuncionales sinérgicos.
Scholl et al. (jue,) estudiaron esta cuestión.