Las constantes físicas a menudo se tratan como valores fijos aislados. Este documento propone que muchas de estas constantes se entienden mejor como constantes compuestas: coeficientes relacionales estabilizados que conectan dominios ya emergidos. A diferencia de las constantes raíz, que definen la posibilidad de emergencia, y de las constantes recursivas, que portan invariancia a través de proyecciones en capas, las constantes compuestas surgen solo después de que regímenes físicos distintos han logrado un cierre suficiente. La constante de Boltzmann, la constante de Planck, la constante gravitacional, la constante de estructura fina, la constante de gas, la constante de Avogadro y la constante cosmológica se examinan como puentes relacionales que vinculan energía, entropía, temperatura, acción, frecuencia, curvatura, carga, discreción y medición. Dentro del marco de coherencia-cierre, las constantes compuestas no son datos empíricos inexplicables sino firmas de comunicación estable entre dominios proyectados. Este artículo desarrolla una taxonomía de constantes compuestas y prepara el terreno para entender la ley física como una arquitectura de relaciones en lugar de una colección plana de parámetros numéricos.
Philip Lilien (Wed,) estudió esta cuestión.