El ADN extracromosómico (ecDNA) ha sido reconocido recientemente como un impulsor clave de la biología del cáncer, contribuyendo a la amplificación de oncogenes, la reprogramación transcripcional, la heterogeneidad intratumoral y la resistencia terapéutica. A diferencia del ADN cromosómico, el ecDNA existe como elementos circulares y acentroméricos que experimentan una segregación dinámica, se agrupan en hubs y participan en el secuestro de potenciadores, manteniendo así fenotipos tumorales agresivos. Esta revisión narrativa sintetiza la evidencia actual sobre los mecanismos moleculares subyacentes a la formación de ecDNA, incluidos la cromotrispsis, los ciclos de ruptura-fusión-puente (BFB) y el estrés de replicación, y destaca cómo estos eventos reforman la arquitectura del genoma del cáncer. Además, discutimos los rápidos avances en los métodos de detección, que van desde la secuenciación de nueva generación y de células únicas hasta técnicas de captura basadas en CRISPR y enfoques de biopsia líquida, los cuales han mejorado la identificación y caracterización del ecDNA en muestras clínicas. Cada vez hay más evidencia que vincula el ecDNA con un mal pronóstico y el fracaso terapéutico, subrayando su valor como biomarcador pronóstico y objetivo terapéutico. Finalmente, exploramos estrategias emergentes para interrumpir el mantenimiento y la función del ecDNA, lo que puede abrir nuevas avenidas en la oncología de precisión. En general, la investigación sobre ecDNA está redefiniendo nuestra comprensión de la evolución del cáncer y ofrece prometedoras oportunidades de traducción.
Ayalew et al. (Sáb,) estudiaron esta cuestión.