El valle de Hessdalen (Noruega, 62.8°N) ha exhibido fenómenos luminosos anómalos persistentes durante décadas, con 15-20 eventos por semana registrados durante la campaña instrumentada de 1983-1985. A pesar del monitoreo automático continuo desde 1998, ninguna explicación física ha logrado consenso científico. El marco del Plasmoide Coherente Anclado Geofísicamente (GACP) propone que las luces son estructuras de plasma de Bennett-pinch sostenidas por corrientes eléctricas que se originan en la roca madre rica en sulfuros del valle. Definimos un protocolo de doble observación que comprende dos pruebas decisivas lógicamente independientes —aplicables a cualquier evento luminoso único de Hessdalen utilizando instrumentos ya al alcance del Proyecto Hessdalen— que impone restricciones individualmente inconsistentes con las predicciones de los ocho modelos competidores y proporciona una fuerte evidencia a favor o en contra de una fuente de corriente subsuperficial anclada geofísicamente. El protocolo es físicamente universal y aplicable en cualquier sitio del mundo donde fenómenos luminosos anómalos recurrentes coexistan con condiciones geofísicas confirmadas C1 (sustrato conductor), C2 (geología que concentra tensiones) y C3 (actividad estacional o hidráulica).
Aleuda Rodrigues Gonçalves (Sun,) estudió esta cuestión.