La capacidad de una vaca para producir un ternero vivo cada año es crítica para una producción ganadera rentable y sostenible, pero el rechazo inmunológico del embrión, que resulta en complicaciones o en la pérdida del embarazo, es un obstáculo significativo. El papel fundamental del sistema inmunológico es reconocer antígenos, o moléculas extrañas, en el cuerpo e inducir una respuesta inflamatoria contra estos antígenos para proteger al animal huésped. El embarazo representa una paradoja inmunológica en la que el sistema inmunológico materno no solo tolera el embrión semi-extranjero, que contiene antígenos paternos, sino que crea un ambiente uterino que apoya su supervivencia y desarrollo. Las respuestas inmunológicas durante el embarazo están estrictamente reguladas para equilibrar la necesidad de tolerancia del embrión con la necesidad de protección contra patógenos. Esta revisión de la literatura explora los mecanismos regulatorios utilizados para prevenir que el sistema inmunológico materno ataque al embrión semi-extranjero y describe las consecuencias de la disfunción inmunológica durante el embarazo bovino.
Thornton et al. (Mon,) estudiaron esta cuestión.