El griego κάραβος no es la fuente de la palabra eslava, como se asume frecuentemente, sino que está tomada de ella. El término eslavo se puede explicar como un derivado de *qer indoeuropeo ‘cortar’. También pasó al latín como carabus. Ver también el resumen al final del artículo.
Francis R. Preveden (Mon,) estudió esta cuestión.