La planificación de trayectorias para Vehículos Autónomos Conectados (CAVs) representa un aspecto fundamental de las tecnologías de conducción autónoma, permitiendo una navegación segura dentro de entornos de tráfico. Los modelos tradicionales para el control de trayectorias se centran principalmente en la eficiencia y seguridad de vehículos individuales, pero a menudo pasan por alto la dinámica involucrada en las interacciones entre vehículos y entre vehículo e infraestructura. Este estudio introduce un nuevo concepto, el “campo de riesgo de conducción”, que impone restricciones al movimiento vehicular dentro de espacios viales designados para mejorar la seguridad. Se desarrolla un modelo de dinámica vehicular, empleando un polinomio no lineal de quinto grado para aproximar las curvas de trayectoria, realizando la optimización mediante el método de Programación Cuadrática Secuencial (SQP). La eficacia del modelo optimizado se valida a través de simulaciones en la plataforma Prescan/Simulink.
Wang et al. (Thu,) estudiaron esta cuestión.