Los trabajadores sociales son una parte integrada del sistema de justicia penal. En este campo, los trabajadores sociales en justicia penal (CJSWs) enfrentan desafíos relacionados con la estructura y la autonomía profesional. Durante la pandemia de COVID-19, los servicios de corrección (CS) implementaron estrictas medidas de control de infecciones a través de liberaciones anticipadas, confinamientos en prisiones con aislamiento y la cesación de visitas. Esta investigación explora cómo los CJSWs experimentaron trabajar durante la pandemia de COVID-19, con un enfoque específico en la influencia percibida sobre sus condiciones laborales, los cambios en las necesidades de los usuarios y la adaptación a nuevas demandas relacionadas con el control de infecciones. Este es un estudio de métodos mixtos de una pequeña muestra de trabajadores sociales en el sector de justicia penal de Noruega (N = 75). Los hallazgos indicaron que experimentaron un impacto negativo de COVID-19 en su contacto con colegas y su grupo objetivo, así como en su capacidad para proporcionar servicios a este último. Además, hay indicios de una carga de trabajo más pesada para los CJSWs durante COVID-19. Nuestros resultados se analizan utilizando el modelo de demanda-recurso laboral (JD-R). Los resultados sugieren que las medidas de control de infecciones crearon demandas y tensiones adicionales sobre los CJSWs al cuidar a grupos vulnerables y en riesgo, mientras que al mismo tiempo redujeron el contacto con sus propios colegas y supervisores, experimentando lo que abordamos como una 'doble negativa'.
Gunnarsdóttir et al. (Jue,) estudiaron esta cuestión.