Resumen La agricultura moderna y los cambios resultantes en el uso de la tierra y las características de los agroecosistemas han tenido consecuencias dramáticas en las poblaciones de aves. La pérdida de estructuras naturales y la homogeneización del hábitat afectan directamente a los anidadores secundarios en cavidades, reduciendo la biodiversidad y los potenciales servicios ecosistémicos que tales especies proporcionan. Evaluamos el papel de las cajas nido artificiales en el apoyo a las comunidades de cría de aves en áreas de agricultura intensiva, evaluando el uso de 247 cajas nido en cultivos orgánicos (viñedos, huertos de manzanas y sistemas mixtos) durante 2 años, considerando el posible efecto de diferentes factores que influyen en el uso de las cajas nido (factores ambientales, topográficos y de gestión). La mayoría de las aves que ocupaban las cajas nido eran principalmente insectívoras, contribuyendo potencialmente al control de plagas en cultivos permanentes. Las cajas nido pequeñas y medianas, diseñadas para carboneros, tuvieron el mayor éxito. La altura de colocación de las cajas nido mostró un efecto cuadrático: las cajas colocadas a alturas intermedias fueron ocupadas con mayor frecuencia (con un pico de ocupación previsto a 3.19 m sobre el suelo). El uso de las cajas nido fue positivamente asociado con el perímetro de parches forestales, la longitud de los setos y la cobertura de árboles y arbustos. Se predijo que las cajas nido utilizadas en el primer año serían reutilizadas, indicando fidelidad al sitio. Implicaciones prácticas: En paisajes dominados por cultivos permanentes, las cajas nido artificiales proporcionan exitosamente oportunidades adicionales de anidación y potencialmente apoyan los servicios ecosistémicos mediadores de las aves (por ejemplo, el control de plagas). No obstante, la heterogeneidad estructural y la complejidad del paisaje fueron predictores clave del uso de las cajas nido, enfatizando la importancia de combinar el uso de nidos artificiales con la preservación de elementos del hábitat natural y la conectividad ecológica. Estos hallazgos proporcionan perspectivas prácticas para mejorar y apoyar la conservación de la biodiversidad en paisajes agrícolas.
Granata et al. (Wed,) estudiaron esta cuestión.