Este estudio retrospectivo evaluó la efectividad de la Terapia de Presión Negativa con Instilación utilizando solución de poliexanida al 0.2% para tratar heridas infectadas crónicas relacionadas con trauma, fracturas abiertas y osteomielitis postraumática. Un total de 67 pacientes (2014–2024) fueron categorizados en osteomielitis postraumática (N = 27), fracturas abiertas (N = 23) e infecciones de tejidos blandos/ heridas por trauma (N = 17). La terapia combinó desbridamiento quirúrgico y vendaje asistido por vacío con instilación intermitente de poliexanida al 0.2%. Los vendajes de espuma se cambiaron cada 3–4 días, con terapia antibiótica concurrente. El análisis estadístico mostró reducciones significativas en los especímenes bacterianos (de 99 a 20, p < 0.001), y una baja reinfección del 10.2% en osteomielitis y fracturas abiertas, que es inferior en comparación con los tratamientos estándar (desbridamiento, lavado y perlas antibióticas). La duración media del tratamiento fue de 12.6 días con 3.22 cambios de vendaje, con variaciones entre los grupos. Los niveles de PCR (proteína C-reactiva) disminuyeron significativamente desde el inicio hasta el seguimiento (p = 0.014). Más de la mitad de los casos lograron un cierre primario demorado, siendo la osteomielitis la que mostró una mayor duración de la terapia antibiótica en comparación con los otros grupos. Los factores de riesgo más comunes fueron condiciones cardiovasculares, con un promedio de 3.17 factores de riesgo por paciente. Aunque limitado por su diseño retrospectivo y tamaño de muestra pequeño, este estudio proporciona una base para hipotetizar que la Terapia de Presión Negativa con Instilación puede ser un método adjunto efectivo para reducir la carga bacteriana, puede acelerar el cierre de heridas y disminuir la recurrencia de infecciones, particularmente para la osteomielitis y las infecciones por implantes ortopédicos.
Zhao et al. (Sat,) estudiaron esta cuestión.