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La capacidad de reconocer un estímulo previamente experimentado se apoya en dos procesos: la recuperación del estímulo en el contexto de otra información asociada con la experiencia, y un sentido de familiaridad con las características del estímulo. Aunque la familiaridad y la recuperación son funcionalmente distintas, existe un considerable debate sobre cómo estos tipos de memoria son soportados por las regiones en los lóbulos temporales mediales (MTL). Aquí revisamos la evidencia sobre la distinción entre recuperación y familiaridad y luego consideramos la evidencia respecto a los mecanismos neuronales de estos procesos. La evidencia de estudios neuropsicológicos, de neuroimagen y neurofisiológicos en humanos, monos y ratas indica que diferentes subregiones del MTL hacen contribuciones distintas a la recuperación y la familiaridad. Los datos sugieren que el hipocampo es crítico para la recuperación pero no para la familiaridad. La corteza parahipocampal también contribuye a la recuperación, posiblemente a través de la representación y recuperación de información contextual (especialmente espacial), mientras que la corteza perirrinal contribuye y es necesaria para el reconocimiento basado en la familiaridad. Los hallazgos son consistentes con una hipótesis guiada anatómicamente sobre la organización funcional del MTL y sugieren mecanismos por los cuales los componentes anatómicos del MTL interactúan para apoyar la fenomenología de la recuperación y la familiaridad.
Eichenbaum et al. (Fri,) estudiaron esta cuestión.